Un juego educativo para niños que hace trabajar el idioma divirtiéndose
JACK & MANI
¿Buscas un juego a la vez divertido y útil para tu hijo? En Jack & Mani, lleva una verdadera investigación escribiendo a los personajes. En modo académico, la IA corrige su ortografía y su gramática durante el juego: en su lengua materna para consolidar las bases, o en un idioma extranjero que esté aprendiendo.
Elige el idioma
El español para reforzar la lengua materna, o un idioma extranjero que tu hijo esté aprendiendo: inglés, francés, alemán...

Activa el modo académico
Tu hijo escribe a los personajes para resolver la investigación; la IA corrige sus errores y explica, con amabilidad.

Déjale llevar la investigación
Lee las pistas, hace sus preguntas y desenmascara al culpable, sin ver pasar el tiempo.
Un juego educativo hace trabajar el idioma porque da una verdadera razón para escribir: resolver una investigación. La motivación es el nervio de la guerra. Cuando escribir se convierte en un medio para avanzar en una historia que se quiere terminar, el niño produce muchas más frases sin tener la sensación de estar repasando. La repetición se da entonces de forma natural, al servicio del juego, y el tiempo de pantalla se vuelve un tiempo de lectura y escritura activo en lugar de un consumo pasivo.
Al elegir el español, tu hijo redacta frases reales para interrogar a los personajes, y la IA corrige la ortografía, la gramática y la conjugación explicando cada error, en el momento adecuado. Es expresión escrita en contexto, no una lista de ejercicios aislados. Ideal para los niños a los que les cuesta hacer los dictados: escriben por placer, leen activamente las pistas para avanzar y consolidan sus bases sin la presión de la evaluación.
Para un idioma extranjero, basta con cambiar el juego al inglés, francés, alemán, italiano, neerlandés o portugués. Tu hijo lleva entonces toda la investigación en ese idioma: lee las respuestas, formula sus preguntas y comprende las pistas. Lectura, escritura y comprensión en una sola actividad, corregidas a su nivel, del principiante al avanzado. La curiosidad de descubrir al culpable le da la audacia de escribir en un idioma que aún domina mal.
En cuanto el niño lee y escribe, hacia los 8 años, puede jugar de forma autónoma. Más pequeño, es una bonita actividad para dos: el padre lee las pistas en voz alta, ayuda a formular las preguntas y comenta las correcciones. Jugar juntos transforma el ejercicio en un momento compartido, y permite ajustar la dificultad eligiendo investigaciones más o menos sencillas. Bastan unas pocas sesiones cortas para ver al niño ganar en soltura y confianza.
La misma investigación, dos formas de hacer progresar el idioma.
En lengua materna
Ortografía, gramática y conjugación corregidas en cada mensaje
Expresión escrita en contexto, no ejercicios aislados
Lectura activa: lee las pistas para poder avanzar
El placer de escribir, sin la presión del dictado
En idioma extranjero
Práctica real del inglés, el francés, el alemán y otros idiomas
Comprensión y producción escritas en el corazón de una historia
Correcciones adaptadas a su nivel, del principiante al avanzado
La motivación de una investigación para atreverse a escribir y hablar
Los comentarios que más se repiten en casa.
Odia los dictados, pero pasa horas escribiendo a los sospechosos: su ortografía ha mejorado notablemente.
Lo usamos para el inglés: escribe sus preguntas, el juego corrige, y lo retiene porque es de verdad.
Un tiempo de pantalla que no me da culpa proponer: leen, escriben y reflexionan.
Lanza una investigación en modo académico y observa a tu hijo escribir, leer y progresar sin siquiera pensarlo. Las tres primeras investigaciones son gratis.
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