¿Qué hacer cuando llueve? Nuestras ideas de actividades en familia

JACK & MANI

¿Qué hacer cuando llueve? Nuestras ideas de actividades en familiaCon qué entretener a toda la casa, bien al calor

¿La lluvia tiene a todo el mundo encerrado en casa? Que no cunda el pánico. Aquí tienes cómo transformar una tarde gris en un momento memorable, empezando por nuestra actividad preferida: una auténtica investigación para resolver en familia, sin instalar nada.

Elige una investigación

Elige una investigación

Desde el sofá, pon en marcha un caso para resolver. Todo se juega en el navegador, no hay que instalar nada.

Interroga a los sospechosos

Interroga a los sospechosos

Tus hijos plantean sus preguntas por escrito, observan las reacciones y anotan cada pista.

Desenmascara al culpable

Desenmascara al culpable

Cruzáis las pistas en familia, debatís y señaláis al culpable.

Por qué un juego de investigación es la actividad ideal cuando llueve

Cuando llueve, el reto es entretener a toda la familia sin que el día acabe convertido en un desfile de dibujos animados. Un juego de investigación cumple todos los requisitos: arranca en un minuto, sin material ni preparación, se juega al calor desde un teléfono o un ordenador, y engancha tanto a los niños como a los padres. Sobre todo, reúne a todo el mundo en torno a un mismo objetivo: encontrar al culpable. La tarde lluviosa se convierte en una verdadera aventura, y nadie ve pasar el tiempo.

Un tiempo de pantalla del que no te arrepientes

No todos los tiempos de pantalla son iguales. En una investigación, el niño lee pistas, formula sus preguntas por escrito, razona y deduce: es una pantalla activa, no un consumo pasivo. Podéis jugar juntos, leer las pistas en voz alta y debatir sobre los sospechosos, o dejar que lleve el caso de forma autónoma. Una manera de proponer una actividad sin culpabilidad, e incluso de aprovechar para colar un poco de lectura y de escritura.

7 ideas de actividades para un día de lluvia

Empezando por nuestra favorita, y luego algunos clásicos para ir alternando a lo largo de la tarde.

1

Llevar una investigación (nuestra favorita)

Pon en marcha una investigación Jack & Mani desde el sofá: los niños interrogan a los sospechosos, siguen las pistas y desenmascaran al culpable. A partir de 8 años en autonomía, antes jugando en pareja. Cuenta entre 30 y 60 minutos por investigación, con pausa cuando quieras.

2

Un torneo de juegos de mesa

Saca tres o cuatro clásicos (parchís, memoria, juego de cartas) e improvisa un campeonato: un punto por partida ganada, un pequeño trofeo como premio. A partir de 4-5 años según los juegos, y aguanta fácilmente dos horas.

3

Taller de repostería

Galletas, pastas o bizcocho para la merienda: una receta sencilla, un bol y con qué medir. Los pequeños vierten y mezclan, los mayores se encargan del horno. Treinta minutos de preparación, y se degusta a media tarde.

4

Una cabaña en el salón

Cojines, sábanas, pinzas de la ropa y una guirnalda de luces: tiendes una manta entre dos sillas y el fuerte está listo. Perfecto para los de 3-7 años, que luego juegan solos durante horas.

5

Tarde creativa

Dibujo, pintura, plastilina o manualidades con lo que tengas a mano (rollos de cartón, gomets, revistas viejas). Propón un tema para reactivar la imaginación. De los 3 años a la adolescencia, cada uno a su nivel.

6

Sesión de cine en casa

Manta, palomitas y una película elegida entre todos: cada uno propone, se vota. Se baja la luz para crear ambiente de sala oscura. De una hora y media a dos horas, ideal para cerrar con calma un día gris.

7

Lectura en voz alta

Un capítulo cada uno, por turnos, de una novela que guste a toda la chiquillería; los más pequeños siguen las imágenes. Quince minutos o una hora según las ganas, y una historia compartida que vale más que muchas pantallas.

Por qué la investigación pone a todos de acuerdo

Nada que instalar: se empieza en un minuto, en teléfono o en ordenador.

Para todas las edades: los pequeños buscan las pistas, los mayores llevan el interrogatorio.

Un tiempo de pantalla activo: se lee, se escribe y se piensa.

Con qué llenar la tarde: una investigación se saborea, y luego se enlaza con otra.

Lo que da de sí un día de lluvia

Los comentarios que se repiten cuando la lluvia se instala.

Un domingo de lluvia sin dibujos animados en bucle: dos horas debatiendo quién era el culpable.

Lo lanzamos todos juntos, hasta la peque de seis años buscaba las pistas con nosotros.

Por fin una actividad de interior que entretiene a los adolescentes sin que yo tenga que intervenir.

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¿Cae la lluvia? Lanza la investigación.

Elige un caso y ponte cómodo: la investigación empieza. Las tres primeras son gratis, suficiente para salvar más de una tarde gris.

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